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Personas con discapacidad

Muchas personas con discapacidad (¡si no la mayoría!) tienden a vivir en la sombra, son estigmatizadas y prácticamente no existen de manera oficial, según las estadísticas y la comunidad. Está de más decir que enfrentan más problemas que la mayoría para tener acceso a la escuela y recibir una educación que reconozca y satisfaga sus necesidades especiales y que las incluya dentro de la sociedad en igualdad de condiciones, dándoles las mismas oportunidades de vivir la vida que a las otras personas.

 Una nueva convención para un nuevo siglo

La mayoría de los países no ha promulgado una detallada legislación para las personas con discapacidad. Sin embargo, resulta muy adecuado que el primer tratado internacional importante sobre derechos humanos del siglo XXI se relacione con la discapacidad. La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, especialmente el Artículo 24 sobre el derecho a la educación, debe servir ahora de inspiración y norma uniforme de progreso para cambiar y enmendar las leyes nacionales.

Cuestionar las percepciones y prioridades falsas

En muchos países los niños con discapacidad son excluidos de la escuela, sobre todo si se trata de una niña con discapacidad. Algunas culturas ven a los niños con discapacidad como una maldición y, como tal, se los esconde de la comunidad general. En otras culturas, se trata más bien de prioridades. Quizás los costos asociados con la enseñanza hacen que se le conceda prioridad a los niños sin discapacidad puesto que educar a un niño con discapacidad es considerado una mala inversión. O quizás la escuela no tenga los servicios necesarios o el personal docente para incluir a los niños con discapacidad.

La labor relacionada con las discapacidades debe incluir lo siguiente:

Cuestionar el prejuicio de la comunidad – analizando lo que se considera como una discapacidad, por qué, qué esperan los miembros de la comunidad de los niños discapacitados, en qué ocupan su tiempo los niños discapacitados, qué posibilidades de empleo tienen, etc.

Desarrollar destrezas, capacidad y confianza – para trabajar eficazmente con niños discapacitados, fortaleciendo la confianza y capacidad de los profesores para trabajar con una gama de discapacidades diferentes o recurrir a profesores con una formación especializada.

Proporcionar financiamiento adicional – para asegurar que la infraestructura escolar se adapta a las necesidades de los niños con discapacidad: aulas accesibles, libros apropiados, servicios sanitarios accesibles, etc.

Elaborar políticas y prácticas de educación inclusiva a nivel nacional, local y escolar – para garantizar una inversión adecuada en educación inclusiva y una buena interacción a nivel de la escuela, oponiéndose a todo tipo de abuso e intimidación y posible comportamiento excluyente.

También es de importancia crucial relacionarse directamente con los niños discapacitados para reforzar su confianza, informarles sobre sus derechos y fortalecer su capacidad de comunicación. En Bangladesh, se están adoptando procesos participativos, como Reflect-Acción, para trabajar con grupos de niños discapacitados. El sistema funciona especialmente bien con grupos de niños con la misma discapacidad (por ejemplo, con niños sordos o parcialmente videntes), pues los niños pueden desarrollar su propio sistema de comunicación. Este trabajo en grupo ha permitido que los participantes conversen acerca de sus problemas entre ellos y comuniquen su manera de ver las cosas y sus puntos de vista a la comunidad en general.