Skip to Content

©Jenny Matthews/ ActionAid Picture
©Jenny Matthews/ ActionAid Picture

En una época de violencia interétnica y resurgimiento del nacionalismo, la importancia de fomentar sociedades tolerantes multiculturales es cada vez más clara. La existencia de minorías puede ser considerada como una riqueza y diversidad de la sociedad o un pretexto para la división y la desconfianza. La educación desempeña un papel clave para determinar cuál de estos dos resultados se impondrá. El bien social de la educación no es intrínseco sino dependiente de su contenido y forma; la educación obligatoria puede producir un impacto socialmente destructivo o constructivo.

Los derechos humanos exigen que la educación se adapte a las minorías de manera más fundamental que simplemente suprimiendo los estereotipos más ofensivos de los libros de texto. Las cuestiones como el idioma de instrucción, la inclusión y la igualdad de oportunidades, requieren respuestas basadas en los derechos humanos. En la Europa de hoy, las minorías sienten profundamente esta necesidad, sobre todos los romaníes.

En muchos países, las minorías lingüísticas o étnicas son marginadas, y los dalits o la “casta intocable” sufren una discriminación extrema. Es probable que vivan en zonas muy alejadas con poco acceso a la información y pocos recursos, que sean objeto de discriminación mediante el prejuicio y la denegación de sus derechos culturales y posiblemente el plan de estudio ofrecido no sea el adecuado para la vida que llevan. 

Para trabajar con estos grupos es necesario valorar su lengua y cultura y estudiar cómo integrar sus conocimientos, destrezas y preferencias en el sistema de educación. También es posible que haya que abogar por una pedagogía y currículums alternativos, por la integración de temas específicos en la formación pedagógica o por formar personas de comunidades minoritarias para que ejerzan como docentes. El trabajo con minorías podría incluir analizar los problemas de financiamiento y obtención de recursos para la educación, y colocar temas, como los modelos de educación bilingüe o alternativa, en la agenda del gobierno. También es probable que incluya despertar la conciencia y el interés por la educación a nivel local, puesto que muchos padres y tutores probablemente no estén enviando a sus niños a la escuela por el prejuicio y la exclusión que sufren en ella. Por lo tanto, la concientización sobre el derecho a la educación podría muy bien ser una buena medida. La marginación y opresión de las que son objeto estos grupos minoritarios, podría deberse al hecho de que no conocen sus derechos. En este caso, crear conciencia y posibilidad de acción es sin duda la primera etapa de cualquier iniciativa.

“La perspectiva de derechos humanos posee una ventaja importante: los derechos de las minorías no pueden, por definición, ser garantizados por la política mayoritaria sino que necesitan de la protección jurídica de los derechos individuales (y, según algunos, de los derechos del grupo). Los principios que sostienen estos derechos promueven la igualdad de todos, lo que, más que un tratamiento equitativo, es la igualdad de hecho, lo que podría exigir un tratamiento diferencial. Esto es particularmente aplicable a situaciones de desigualdad histórica y para combatir los estereotipos transmitidos de generación en generación”. (Pág. 5).

“La finalidad de la educación, en el modelo de los derechos humanos, es la composición y el mantenimiento de sociedades multi -por contraposición a mono- culturales. No se trata de homogenizar diversas sociedades sino de reconocer abiertamente la diferencia y promover la diversidad. Desde este punto de vista, resulta fundamental que la educación sea inclusiva y que no separe (o segregue) según la lengua, raza, capacidad, sexo u otros criterios. Promover la tolerancia y el respeto en aulas homogéneas suena bastante falso. Los currículums que promueven la tolerancia tendrán poco impacto si no se los aplica en estructuras educativas que son fundamentalmente intolerantes”. (pág. 7). (Lea más: Duncan Wilson: Minority rights in education PDF).

La primera sesión del Foro de Naciones Unidas sobre Cuestiones de las Minorías, "Minorías y el Derecho a la Educación", tuvo como propósito ofrecer una plataforma anual para el diálogo y la cooperación sobre temas relacionados con las minorías nacionales, étnicas, religiosas y lingüísticas. En diversos lugares del mundo, los niños de comunidades minoritarias sufren de forma desproporcionada desigualdades o restricciones del acceso a una educación de buena calidad, lo que perpetúa el ciclo de pobreza, al dejarlos marginados de una gama de posibilidades de empleo y de la participación plena en la sociedad. En esta primera sesión del Foro, también se definieron marcos internacionales de igualdad de acceso a la educación de calidad para minorías. Foro sobre Cuestiones de las Minorías, 2008.

 

Informes de

Minotiy Rights Group: Roma, Batwa, Turkey, China, etc.

Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas

Convenio Marco para la Proteccion de las Minorias Nacionales e Informes Explicativos

Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias

Case practico: Comunidad Romani en Eslovaquia

 Foro sobre Cuestiones de las Minorías, 2008.Informe de Amnestia Internacional sobre los derechos de la comunidad  Romani en Eslovaquia