Skip to Content

©Jack Picone/ActionAid Picture
©Jack Picone/ActionAid Picture

 

 

Toda la información de esta página y las siguientes fue tomada del estudio At What Age?...are school-children employed, married and taken to court? Este importante estudio fue escrito por Angela Melchiorre, sobre la base de los Informes de los Estados Partes presentados al Comité sobre los Derechos del Niño entre enero de 1997 y enero de 2004. Habida cuenta de esta elección específica de la fuente de información para el estudio y el atraso del proceso de presentación de informes, la información sobre algunos países podría no reflejar los acontecimientos más recientes. No obstante, el estudio está basado en información fidedigna, como se explica en la metodología.

Instamos a todos a que consulten la publicación en su totalidad (sólo haga clic sobre el título del libro). Al hacerlo, podrán comparar diferentes países, una parte esencial de entender por qué esta información es importante. También tienen a su disposición un cuadro comparativo.

En al menos 25 países del mundo, no se especifica una edad para la enseñanza obligatoria; por lo menos 33 Estados no tienen edad mínima para trabajar y en 44 países, las niñas pueden contraer matrimonio antes que los varones. En al menos 125 países, los niños pueden ser llevados a juicio y corren el riesgo de ir a prisión por un acto delictivo a una edad comprendida entre los 7 y 15 años, que a menudo es también la escala de edad de la escolaridad obligatoria. Por otra parte, en un mismo país, no es nada raro que los niños estén legalmente obligados a ir a la escuela hasta los 14 o 15 años, cuando otra ley les permite trabajar a una edad más temprana o contraer matrimonio a los 12 años de edad o ser penalmente responsables a partir de los 7 años.
Resulta muy importante conocer la situación legal de los niños alrededor del mundo para poder diseñar medidas eficaces destinadas a mejorarla. Basándose en los informes de los Estados Partes, según la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en inglés), y por consiguiente reflejando las manifestaciones de los Estados de su propia práctica, el estudio At what age? saca a luz problemas que no son -aunque deberían ser- abordados eficazmente: ¿a qué edad los niños se convierten en adultos y pierden su protección en virtud de la Convención sobre los Derechos del Niño? Actualmente, el matrimonio precoz, el trabajo infantil y la encarcelación ponen en peligro el derecho de los niños a la educación; los Estados no han adaptado su legislación en favor del derecho a la educación y no cuentan con normas uniformes para la transición de la niñez a la adultez, ni internacional ni nacionalmente.
A menudo considerada garante de la infancia hasta los 18 años de edad, la Convención sobre los Derechos del Niño dice lo siguiente en el Artículo 1:se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. Este último elemento, una limitación, debilita en gran medida la parte operativa del artículo y proporciona una justificación para distintas interpretaciones y práctica. Es un reconocimiento de que ni siquiera la mayoría de edad es la misma en todos los países.

La cuestión clave es la concordancia o la discordia entre diferentes edades a las que los niños deberían estar -o pueden estar- en la escuela, en el trabajo, casados o ante un tribunal y/o en prisión. La relación entre escuela, trabajo, matrimonio y responsabilidad penal debe tratarse dentro de la política de los derechos del niño de cada país. Sin embargo, son pocos los países que lo han hecho hasta el momento. Además, las edades mínima y máxima tienden a ser establecidas por diferentes leyes y a menudo son mutuamente contradictorias. La incongruencia entre la escolaridad obligatoria y toda la gama de derechos del niño corre el riesgo de poner en peligro el desarrollo pleno de la personalidad del niño, el propósito más importante de la educación en el derecho internacional de derechos humanos.

Para más información:
Edad de terminación de la escolaridad obligatoria  

Edad mínima de trabajo 

Edad mínima para el matrimonio

Edad de responsabilidad penal

Metodología

Esta publicación resume los resultados de una gran cantidad de investigaciones, sobre la base de un análisis de los informes de los Estados Partes al Comité sobre los Derechos del Niño. El estudio se publicó por primera vez en 2002 y comprendió informes de los Estados Partes presentados desde enero de 1997 hasta agosto de 2002. El texto actual es una revisión o actualización de los resultados anteriores con la adición de informes presentados entre agosto 2002 y enero 2004. Aunque se podría suplementar o contrastar esta fuente de información con material no gubernamental o académico, no se lo ha hecho aquí. Los informes de los Estados Partes constituyen una autoevaluación realizada por los gobiernos y el hecho de presentarlos aquí, en un formato fácilmente comparable, facilita la comparación entre naciones y también permite que los actores puedan responsabilizar a los gobiernos por las normas según las cuales presentan informes relativos a la aplicación de la CRC.

La primera parte de la publicación contiene un cuadro resumen con todos los Estados Partes declarantes. El cuadro tiene cuatro entradas diferentes: edad mínima de terminación de la escolaridad obligatoria (para niñas y para niños), edad mínima para trabajar, edad mínima para contraer matrimonio (para niñas y para niños) y edad mínima de responsabilidad penal. También figura el año del informe para facilitar la consulta. La segunda parte contiene extractos de los informes de los Estados Partes, presentados en orden alfabético, con una referencia directa al número de documento y de párrafo. El documento puede ser el informe inicial al Comité, el informe periódico o ambos, cuando este último no menciona las edades mínimas o presenta información poco clara o incompleta. Las partes de los informes aquí incluidos son una reproducción fiel del original. Toda omisión de información considerada inaplicable, se señala claramente de la siguiente manera: […]. Aquellos que lo deseen, podrán consultar el texto original, siguiendo la signatura del documento y las referencias a párrafos, que se proporcionan para cada informe.

Comparar diferentes edades en diferentes países o incluso dentro del mismo país, no es una tarea fácil. Por otro lado, deducir un número preciso a partir de una descripción general, puede ser un ejercicio bastante peligroso. Recolectar, cotejar, analizar e interpretar los informes de los Estados Partes requiere consideración, mucho cuidado y paciencia. Cada informe puede tener más de cien páginas y haber sido escrito por diferentes partes del gobierno. Asimismo, es posible que exista una gran variedad de fuentes legales. Por consiguiente, los informes podrían presentar edades mínimas diferentes para un mismo tema y en aquellos casos en que sí se menciona una edad precisa, el lenguaje utilizado podría poner en duda su aplicabilidad. Para mantener la coherencia, se ha elaborado y seguido uniformemente un marco analítico para llegar a las interpretaciones presentadas en el cuadro resumen.
Cuando el informe no proporciona ninguna información, esto se indica con una equis (X); cuando la información está disponible, pero no es lo suficientemente clara o se contradice a sí misma, se usa un signo de interrogación (?). En aquellos casos en que la información señala un cambio de legislación o una división de competencia en los Estados federales o una situación particular o una excepción que requiere un examen más riguroso, se coloca una estrella (*) al lado del número. Por lo demás, la información suministrada en los informes se traduce a un número preciso o a la observación “no hay edad mínima”, según sea el caso. En la mayoría de las situaciones, la edad definida por un número preciso es la edad más baja legalmente permisible para terminar la enseñanza obligatoria, para trabajar, para contraer matrimonio y para que se le atribuya responsabilidad penal. En muchos otros casos, la cifra ha sido deducida tras considerar detenidamente las cuatro áreas principales, de conformidad con los principios esbozados a continuación.